- Tags:: #📚Books - Author:: [[Sara Torres]] - Genre:: [[Queer]],[[LGBT]],[[Fiction]] - Source date:: [[2024-04-04]] - Audience score:: 6.9 - Link:: https://www.goodreads.com/book/show/209033079-la-seducci-n - ISBN:: 9788419437815 - Added to vault date:: [[2026-05-07]] - Finished date:: [[2026-05-06]] - Liked:: 7 - Cover:: <img src="https://m.media-amazon.com/images/S/compressed.photo.goodreads.com/books/1708625798i/209033079.jpg" width="100"> ## Why did I want to read it? [[Samabooks]]. Al menos en este estuve en el lado correcto de la historia y lo voté. ## What did I get out of it? Una fotógrafa joven se anda mandando e-mails con intención (sutil) con una escritora madura y ésta la acaba invitando a su casa de la playa. Cuando llega, la escritora no da señales algunas de querer rollo bollo y claro, la fotógrafa flipa y toda la narración es la observación de su deseo pero sobre el que no parece poder actuar. Turns out, la escritora tenía ganas pero quería que la cosa fuera lenta. Super interesante ver a la fotógrafa consumirse en el deseo, frustrarse... Pero de locos, imposible empatizar con ninguna de las dos. > Se necesita tiempo para que la seducción avance (...) Ojalá no sufra en la espera, ojalá sepa también disfrutar de este momento. (p. 116) Las dos tienen un trauma de aupa. Una no acostumbrada a ser elegida. Tengo que reconocer que me sorprendió esto, porque efectivamente nunca he sentido que tenía que trabajar (gym mediante) para esto pero tampoco he sido super consciente de ese privilegio: > Otras quizá consigan el amor de los demás por el simple motivo de ocupar el espacio. Pero ese nunca ha sido mi caso. **Para tener acceso a la pasión de las otras yo he tenido que trabajar**, montar consciente todo un escenario donde de pronto mi nombre luce dentro de una narrativa que le da sustento. Siempre supe que, por mí misma, en bruto, no era suficiente. Para llegar donde algunas llegaban con ligereza, para conseguir la atención verdadera, yo necesitaba un logro, una personalidad construida. ...la otra maltratada. Apego evitativo vs. apego ansioso (pero aquí la del evitativo es fuertecita, para qué nos vamos a comunicar): >Yo podría contarte todo esto, niña, para que comprendieras. Pero para qué intoxicar tu vida con la mía. Además, tú nunca haces preguntas. Es importante el respeto hacia el deseo de no saber. (p. 112) > Era la primera cena y no bebió ni una sola copa de vino. Tampoco me ofreció nada más que una jarra de agua con hielo y lima, o un botellín de agua Vichy como alternativa. Agua y tortilla de patata. No puedo dejar de pensar que esa no es la cena que ofreces a alguien con quien te gustaría acostarte. (p. 33) > - Dan mucho miedo las madres, ¿verdad? > - Como la pasión después de un tiempo. La pasión de cualquier tipo. Para no dar miedo, no ha de durar. (p. 4 op) Cuando finalmente: > Entiendo ahora lo que buscas, pero no estoy segura de que pueda hacerse con toda la ambigüedad con la que lo hicimos nosotras. Podrías haberme dicho que sí había deseo, pero que sencillamente necesitabas ese tiempo para confirmar que no era yo una saqueadora de casas, de imágenes. Los rodeos me hacen sentir muy insegura, me llevan a pensamientos ne-gativos. Interpreto la ambigüedad casi siempre como un rechazo. (p. 159) Hay cositas de [[Polyamory]] también (por supuesto, tóxicamente llevado): > El intercambio de palabras, nuestra abundancia, significa que a otras con las que sí compartimos el día a día les dejará de legar información. (p. 57) > La perra y yo. Sentadas en los asientos de atrás. Rinde la cabeza y apoya una de sus patas sobre mi rodilla. Es una pata suave, pe-sada. Somos las hijas. (p. 66) > La escritora abre la puerta de atrás para sentarse conmigo. Ya no iré sola con la perra, Greta será una taxista. (p. 86) La escritora es una tipa tremendamente pedante. Este tipo de persona que tiene muchísimas capas de liturgia y falsa sofisticación encima. Ésta por lo menos es escritora: >¿Cuántas veces podemos emocionarnos al anunciarse el Mediterráneo al final de un cami-no? Todas las veces. (p. 39) > De pronto me resulta odiosa su forma de hablar de una desconocida como si tuviese un acceso extraño a su interior. Ella, alguien que sabe y que viene de vuelta, que está por encima del bien y del mal. Ha de ser falso lo que dice. Impostura oracular que la hace parecer siempre en control sobre la realidad. Piensa que es capaz de leer la mente de las otras. Pero no, ella no puede controlar lo real, solamente su relato. (p. 71)